¿Cómo funcionan las elecciones en Estados Unidos? | Enterarse

¿Cómo funcionan las elecciones en Estados Unidos?

2020/03/09 07:00

Por: Enterarse

Equipo de investigación

Reuters

Los procesos de elecciones presidenciales en nuestro país son fáciles de entender: un día vamos a un lugar para votar, se hace un conteo y el que tiene más votos gana. Sin embargo, en los Estados Unidos de América, este proceso es harto complejo, lo que hace de su carrera a la presidencia un juego muy diferente al que conocemos en otros países.

Hay una serie de pasos e incluso varias elecciones antes de que una persona llegue a ser presidente. A continuación, te contamos todo lo que debes saber para entender este proceso.

Un proceso complejo

Observemos por un momento el gráfico de abajo. Este gráfico muestra las etapas por las que una persona tiene que pasar para convertirse en presidente de los Estados Unidos.

Como vemos, hay cuatro etapas para llegar a la presidencia: las elecciones primarias y/o asambleas (denominadas caucuses en inglés), las convenciones nacionales de los partidos, las elecciones generales y, finalmente, el Colegio Electoral. Cada etapa podría considerarse una especie de elección para llegar al puesto de presidente.

Tres puntos importantes

1. En Estados Unidos existe un sistema bipartidista. Es decir, hay dos partidos principales: el Partido Demócrata y el Partido Republicano. Si bien existen más partidos, los dos anteriores son los más importantes y los que se han disputado las elecciones presidenciales a lo largo de la historia de este país.

2. El voto es voluntario: las personas no están obligadas a ir a votar. Entonces, los candidatos no solo deben obtener el apoyo de la ciudadanía, sino entusiasmarlos lo suficiente como para que vayan a votar por ellos.

3. Las reglas de las votaciones cambian según el estado y según la etapa de las elecciones.

Las elecciones generales

Empecemos hablando de las elecciones generales; el último paso, pero quizás con el que más estamos familiarizados y que nos ayudará a entender las demás etapas.

En esta etapa, como en cualquier elección común, las personas se acercan a votar por su candidato presidencial preferido.

(Imagen: Pixabay)

Estas elecciones ocurren cada cuatro años. Sin embargo, tener la mayor cantidad de votos en estas elecciones no asegura que una persona sea presidente.

Esto porque, en sentido estricto, el presidente de EEUU no es elegido directamente por los votantes estadounidenses, sino por algo llamado Colegio Electoral. Es decir, en las elecciones generales, los votantes en realidad están votando por las personas (también llamadas electores) que participarán en el Colegio Electoral.

Pero ¿qué es el Colegio Electoral? Veamos esto más detenidamente.

¿Qué es el Colegio Electoral?

Para que alguien sea presidente en los Estados Unidos, en realidad se necesitan 270 votos. Pero ojo, no son votos de cualquier persona, sino de personas que forman parte del Colegio Electoral (Cuarto paso en nuestro gráfico).

Este Colegio está conformado por 538 electores. Cada estado tiene un número fijo de electores que formarán parte de ese colegio. Por ejemplo, California tiene 55 electores, Nueva York tiene 29, Texas 38, etc. El gráfico de abajo muestra cuántos electores tiene cada estado para las elecciones del 2020.

Cuando los ciudadanos votan en las elecciones generales, en realidad están eligiendo qué electores irán al Colegio Electoral. Cada partido, los demócratas por su lado y los republicanos por el suyo, eligen sus propias listas de electores para cada estado.

Si uno de los partidos gana en alguno de los estados, entonces mandará a todos sus electores al Colegio Electoral.

De esta manera, por ejemplo, si los republicanos ganan en California y los demócratas en Nueva York, entonces los republicanos enviarán a 55 electores (por California) al Colegio Electoral y los demócratas 29 (por Nueva York).

Esto hace que el ganador de las elecciones no sea quien tiene la mayor cantidad de votos, sino quien tiene mayor cantidad de electores. Así, ganar  California es más valioso que ganar en Nueva York, porque es un estado con más electores.

Al final, quien logre conseguir la mayor cantidad de electores será quien llegue al sillón presidencial. Sin embargo, para ganar se requiere, también tener un apoyo importante bien distribuido en varios estados. No basta tener muchos votos de una parte de la población, sino que ese apoyo debe venir, también, de varios estados. 

Así, por ejemplo, alguien podría obtener el apoyo de absolutamente todos los ciudadanos de 9 estados como California, Texas, Florida, Nueva York, Pensilvania, Illinois, Ohio, Georgia, Carolina del Norte y ninguno más. Si bien estos estados tienen a más del 50% de la población del país, con esto solo se consigue 240 electores (faltan 30 para que sean suficientes). Para ganar, no solo importa la cantidad de votos, sino qué tan bien distribuido está el respaldo.

¿Podrían los electores votar por el partido contrario?

Una pregunta que usted probablemente se está haciendo es la siguiente. ¿Qué pasaría si los electores de un partido decidieran votar por el partido contrario en el Colegio Electoral? ¿Qué pasaría, por ejemplo, si los electores republicanos votan al final por el candidato demócrata?

En realidad, ni la Constitución de los Estados Unidos ni la Ley Federal obliga a los electores a votar de acuerdo con el resultado de las elecciones generales. Aun así, es muy raro que los electores voten en contra del candidato del partido que representan. De hecho, en la historia de este país, el 99% de los electores ha votado como se comprometió.

¿Cómo se elige un candidato?

Ahora, retrocedamos un poco más: ¿cómo determinan los partidos demócrata y republicano quién será el candidato que los representará en las elecciones generales? Para ello, existen las convenciones nacionales de los partidos, las elecciones primarias y las asambleas (o caucuses en inglés).

En las convenciones nacionales de los partidos se determinará quién participará en las elecciones generales, pero esto dependerá del resultado de las elecciones primarias (también llamadas simplemente primarias) y las asambleas. Veamos a continuación de qué se tratan estos procesos.

Las primarias y las asambleas (caucuses)

Al inicio de la carrera presidencial hay muchas personas interesadas en ser el candidato del partido demócrata o del partido republicano. Por ejemplo, para estas elecciones 2020, el partido demócrata tenía más de 20 candidatos aspirantes al sillón presidencial. ¿Cómo determinan los partidos quién será su candidato? En las elecciones primarias y las asambleas.

Las asambleas y las primarias son procesos distintos, pero que tienen un mismo fin: que los candidatos consigan “delegados” que los representen en las convenciones nacionales, donde se elegirá quién será el candidato de su partido.

Los caucus:

Los caucus o asambleas (financiadas y manejadas por los partidos) son reuniones en las que participan solo miembros registrados del partido. Estas personas se juntan (en gimnasios, municipios u otros) para debatir y decidir a quién apoyarán. Sin embargo, las reglas de cómo se realizan varían según el partido.

Según el CFR, por ejemplo, los republicanos, en el 2016, tuvieron votaciones secretas, mientras los demócratas se agrupaban según su candidato preferido y hacían un conteo. Así, para que un candidato demócrata ganara delegados, debía tener un porcentaje mínimo de todos los que acudían a la asamblea.

Las primarias:

Las primarias son generalmente manejadas por el estado y son un proceso más similar a una elección común, en que los votantes acuden a realizar una votación secreta por su candidato preferido.

En las primarias las votaciones pueden ser:

-Abiertas: en las que cualquier persona puede acudir a votar por el candidato que quiera (sin importar si el votante es republicano o demócrata).

-Cerradas: en que solo los votantes registrados en el partido pueden votar.

Según explica CFR, en el 2020 solo pocos estados y territorios utilizan los caucuses: Iowa, Kentucky, Nevada, North Dakota, Wyoming, Samoa Americana, Guam y las Islas Vírgenes.

¿Cómo se ganan delegados?

En las primarias y las asambleas cada partido tiene sus propias reglas.

Partido Demócrata: en estas elecciones los candidatos obtienen delegados de manera proporcional al resultado de la asamblea o primaria. Así, por ejemplo, si un candidato recibe un tercio de los votos, entonces obtendrá un tercio de delegados de ese estado.

Partido Republicano: las reglas varían según el estado. En algunos estados los delegados se obtienen de manera proporcional, pero en otros el ganador se lleva todos los delegados.

Elecciones en diferentes fechas

Un detalle importante de las primarias y caucuses de EEUU es que no se celebran todas el mismo día. Es decir, cada estado puede celebrar sus elecciones en días diferentes.

Así, los partidos permiten que solo Iowa, New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur celebren sus elecciones en febrero y el resto debe esperar al menos hasta el 1 de marzo.

Seguramente has escuchado hablar del Super Tuesday. Se trata del primer martes de marzo en el que varios estados han decidido realizar sus elecciones. En ese día, cerca del 30% de los delegados de cada partido están en juego.

En el siguiente link, podemos ver las fechas de estos procesos en cada estado.

El hecho de que estos procesos se realicen en distintas fechas permite que los candidatos se puedan retirar si no consiguen el apoyo suficiente, dado que las campañas suelen ser sumamente costosas. De hecho, para el 19 de febrero, 20 candidatos demócratas y 2 republicanos se han retirado ya de la carrera.

Convenciones nacionales

Una vez que se ha determinado la cantidad de delegados de cada candidato, las convenciones nacionales de cada partido eligen quién será el nominado del partido para postular a la presidencia. Para esto se hace una votación en la que participan los delegados determinados a través de las elecciones primarias y los caucuses.

Ahora, hay dos tipos de delegados. Por un lado, están los pledge delegates, que podríamos traducir como delegados comprometidos, que son obtenidos por los candidatos a través de las elecciones primarias y las asambleas.

Por otro lado, están los superdelegados. Cada partido se reserva un número de delegados que no están obligados a apoyar a ningún candidato específico. En el caso del Partido Republicano, los superdelegados representan menos del 5% de delegados, mientras que en el caso del Partido Demócrata representan alrededor del 15%; sin embargo, este partido determinó, en el 2018, que los superdelegados no participen en la primera ronda de votaciones para determinar al presidente nominado. Es decir, los superdelegados demócratas solo participaran en casos extraordinarios, en los que se extienda el proceso porque no hay un claro ganador.

Cabe resaltar que, en realidad, las convenciones nacionales en las últimas décadas no son más que ceremoniales. Simplemente ratifican al candidato que ha logrado asegurar la mayor cantidad de delegados. Sin embargo, en raras ocasiones, en las que no hay un claro ganador después de las primarias y los caucuses, hay una serie de votaciones. Cuando esto ocurre, los pledge delegates solo están obligados a votar por su candidato en la primera ronda de votación. Luego, están permitidos de votar por cualquier otro candidato.

Una vez que un candidato sea nominado en la convención nacional del partido, pasará a participar finalmente en las elecciones generales. Como vimos, al llegar a este proceso, el candidato deberá lograr conseguir la mayor cantidad de electores para ganar en la etapa del Colegio Electoral. Como se puede observar, este es un proceso mucho más complejo que el de una elección usual.

Resumen

- Las elecciones presidenciales de los Estados Unidos son un proceso complejo que consta de varias etapas.

- Primero, los candidatos deben ganar la mayor cantidad de delegados en las elecciones primarias y caucuses.

- Luego, el candidato con mayor cantidad de delegados será ratificado en la convención nacional de cada partido. Sin embargo, en raras ocasiones, es posible que no haya un claro ganador y los delegados deban realizar varias votaciones hasta encontrar un ganador.

- Las elecciones generales determinarán a los electores (miembros del Colegio Electoral) que votarán finalmente por el presidente de la nación.

- Tener una mayor cantidad de votos no implica ganar las elecciones, ya que cada estado tiene un número distinto de electores.

Por: Enterarse

Equipo de investigación

Buscar más de


Mundo