Soluciones sanitarias “fuera de la caja” frente al coronavirus - por Daniel Córdova* | Enterarse

Soluciones sanitarias “fuera de la caja” frente al coronavirus - por Daniel Córdova*

2020/04/07 14:00

Por: Daniel Córdova

Columnista

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*Con colaboración de Alejandro Cavero. Se agradecen comentarios de Aldo de Filippi, Wilfredo Cáceres y Luis Martell.

La pandemia desatada por el coronavirus representa un gran reto para todos los sistemas de salud del mundo. Como sabemos, el problema principal de esta nueva enfermedad no es necesariamente su tasa de mortalidad (la cual varía mucho de acuerdo con la edad del enfermo o la existencia de patologías previas), sino sobre todo su altísimo nivel de contagio. Se calcula que por cada persona infectada se pueden llegar a infectar un promedio de 2.5 personas adicionales.

Esto tiene como consecuencia que un grupo importante de personas pueda contraer la enfermedad en un tiempo relativamente corto. De este total de contagiados, entre el 10% y el 15% requerirá ser hospitalizado, de ellos se calcula que alrededor de 4% podría ingresar a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) requiriendo un respirador mecánico para poder sobrevivir, y alrededor de un 2% del total podría fallecer, dependiendo de distintas circunstancias. Por tanto, si hablamos de un numero alto de contagiados debido a lo fácil que es contraer la enfermedad, por ejemplo, un millón de contagiados, podríamos estar hablando de alrededor de 100 mil personas hospitalizadas y 50 mil que requerirían cuidados intensivos, algo imposible de sostener en el Perú sin medidas “de guerra”.

¿Cómo hacer crecer en unas semanas la capacidad de atención de nuestro sistema sanitario en forma exponencial, para responder al crecimiento de los contagios?

Desde hace décadas sabemos que adolecemos de un importante déficit de infraestructura a pesar de disponer de recursos financieros como Estado para cerrar la brecha entre las necesidades “normales” y la oferta de camas, equipos, etc. Asimismo, sabemos que hay serias deficiencias de gestión para, por ejemplo, integrar el sistema de salud en redes de atención, articular mínimamente los servicios públicos de salud con los privados, hacer uso intensivo de la telemedicina, etc.

Con el coronavirus, corresponde actuar como en una guerra: tomar medidas extraordinarias y actuar con una celeridad que evite que la burocracia genere decesos por falta de atención básica, agilizando procesos e incentivando al sector privado a sumarse al esfuerzo.

En línea con los expuesto, es consenso que debemos tener como objetivos (además de las medidas de emergencia ya tomadas):

1. Asegurar la producción local masiva de mascarillas y respiradores mecánicos para poder afrontar un mayor incremento de casos de COVID-19, y acelerar las gestiones para adquirir el máximo número de respiradores de todo tipo en el exterior. El Perú es uno de los países con el menor número de respiradores artificiales en la región. De acuerdo con la Asociación Latinoamericana del Tórax, Brasil cuenta con 66 mil respiradores artificiales, Argentina con 8,500, Colombia con 5,300, Chile con 1,600 y Ecuador con 1,200. Mientras el Perú, según anunció el presidente Vizcarra el último jueves, contaría solo con 500 respiradores.

2. Asegurar la producción local e importación masiva de mascarillas y guantes (además de otros productos de protección para el personal médico). Aún observamos en los distritos de menores ingresos la improvisación con mascarillas que no cumplen con la función de protección esperada.

3. Adquirir el máximo número necesario de kits de testeo para detectar la enfermedad y desarrollar una estrategia de testeo eficiente en la ciudadanía. El Perú es uno de los países que menos tests viene aplicando a nivel de la región. En el mundo, los líderes en testeo han venido siendo Corea del Sur, Alemania, Italia, España y, en América Latina, Chile . Perú cuenta con un promedio de 500 tests por cada millón de habitantes, lo cual resulta sumamente bajo en promedio con otros países.

4. Garantizar un mayor número de camas para enfermos de COVID-19.

5. Incrementar el número de profesionales para atender la emergencia al máximo posible.

6. Garantizar un servicio funerario digno y efectivo a las personas que resulten victimas del virus.

Para lograr dichos objetivos, proponemos las siguientes medidas:

1. Incrementar la oferta de mascarillas, kits de testeo y respiradores mediante:

- El otorgar licencias para la producción de mascarillas a las empresas textiles de envergadura y asegurar su compra para la distribución masiva. Coordinar esto con la Sociedad de Industrias para cuidar que la producción se haga con el cuidado sanitario respectivo.

- Incentivar la producción masiva local de respiradores mecánicos. El Minsa debe otorgar en máximo 48 horas licencias de producción al sector privado y garantizar la compra hasta que estemos provistos. Esto también debe coordinarse con la Sociedad de Industrias y grandes empresas que estén en condiciones de producir en óptimas condicione sanitarias.

- Buscar un acuerdo gobierno a gobierno con Corea del Sur (como el que se ha hecho para el aeropuerto de Chinchero) para la importación de kits de testeo, mascarillas y respiradores.

2. Utilizar la capacidad ociosa de hoteles a nivel nacional para poder garantizar espacios y camas de tratamiento a pacientes con COVID-19. La capacidad hotelera del Perú en el año 2018 representó un total de 296,800 habitaciones a nivel nacional, de las cuales 72,538 se encontraban en Lima . Estas habitaciones —algunas de las cuales ya se están utilizando para la cuarentena de los peruanos recientemente traídos al Perú— están en desuso por el cierre de vuelos nacionales e internacionales y la paralización casi total del turismo, podrían significar un activo muy importante de habitaciones para poder atender a enfermos de coronavirus en caso de ser necesario. Evidentemente el Estado debe sufragar el costo de estas habitaciones a un precio razonable (50% del precio de lista por ejemplo) y se deben activar los seguros que correspondan para la atención médica.

3. Subsidiar los servicios funerarios de la población de bajos ingreso, algo que el Ministro de Salud ya anunció que está haciendo.

4. Crear y regular la modalidad “compras por impuestos” que permitiría a las empresas privadas utilizar su capacidad de gestión y capital financiero para la compra de respiradores, kits de testeo y mascarillas, así como para subsidiar los servicios funerarios para la población de bajos ingresos, contra su impuesto a la renta después de recibir conformidad del equipo especial formado por el Minsa.

5. Convocar a los 4 mil médicos y 7 mil enfermeras venezolanos que han ingresado al país huyendo del socialismo.

6. Generar una aplicación general para hospitales, postas y clínicas, que permita el acceso a telemedicina (médico-paciente) y citas para (de ser necesario) atención presencial, que permitan con paramédicos descartar enfermedades simples y derivar las que requieren mayor atención, como lo hacen los seguros de salud privados.

7. Centralizar la información y gestión de estas acciones con dicho equipo especial público-privado y multi-institucional liderado por la doctora Pilar Mazzetti, en donde se requiere la presencia de empresas privadas que se sumen a la iniciativa de producir – comprar, además de las ya presentes clínicas privadas.

En Corea del Sur, país que ha tenido singular éxito en controlar la epidemia, una de las primeras acciones fue incentivar la producción privada de kits de testeo, ventiladores y todos lo necesario para acoger a los contagiados. Pongamos la capacidad de gestión y financiera del sector privado al servicio de la emergencia sanitaria.

Por: Daniel Córdova

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