La muerte negra: ¿la peor de las pandemias de la historia humana? | Enterarse

La muerte negra: ¿la peor de las pandemias de la historia humana?

2020/04/25 12:00

Por: Enterarse

Equipo de investigación

Foto: Wikimedia Commons

Probablemente, alguna vez has escuchado hablar a alguien sobre la peste negra o la peste bubónica: una enfermedad que diezmó a la población europea y que aterró a su sociedad. Pero ¿alguna vez te has preguntado qué fue esta enfermedad? Y, algo mucho más importante: ¿qué consecuencias tuvo? A continuación, te lo contamos.

¿Qué fue la peste negra?

Como su nombre lo dice, la peste negra fue una peste. ¿Qué es una peste? La peste es la enfermedad que ocurre cuando somos infectados por la bacteria yersinia pestis. Si quieres saber más sobre qué es una bacteria, puedes entrar a este informe.

Ahora, según la Enciclopedia Británica, la peste es una enfermedad principalmente de los roedores y solo entra en los humanos accidentalmente. Usualmente, esta enfermedad está presente en las poblaciones de roedores todo el tiempo (ratas, ratones, marmotas, etc.), aunque solo un grupo reducido de miembros de estas poblaciones la tienen. Se contagia a través de un ciclo: roedor, pulga, roedor. De esta manera, por ejemplo, una rata portadora de la enfermedad es picada por una pulga. Luego, la pulga se vuelve portadora, llevándola así a otra rata. Algo similar a lo que vemos con enfermedades como el dengue y los mosquitos que puedes revisar en este otro informe.

Sin embargo, a veces una de estas pulgas pica a los humanos y le transmite la enfermedad. En los humanos, la Enciclopedia Británica afirma que esta tiene tres formas clínicas: bubónica, neumónica y septicémica. De estas tres, la más conocida y también la menos peligrosa (matando solo a la mitad de sus víctimas) es la peste bubónica, mientras que las otras formas llevan casi seguro a la muerte de sus víctimas. Pero ¿en qué consisten?

La peste bubónica empieza usualmente de dos a seis días después de que una persona sea infectada con la bacteria yersinia pestis. Esta enfermedad empieza con escalofríos y luego con vómitos, dolores de cabeza, dolor en la espalda y brazos, pérdida de sueño, apatía o delirios. Sin embargo, el síntoma principal es la aparición de uno o más bubones o ganglios inflamados, usualmente en la ingle y axilas. Además, la temperatura sube rápidamente hasta los 40 ºC y usualmente baja lentamente en el segundo o tercer día. Como explica la Enciclopedia Británica, la peste bubónica no es directamente contagiosa, excepto a través de la pulga.

(Imagen: Centers for Disease Control and Prevention)

En la peste neumónica, por otro lado, los pulmones son invadidos por la bacteria causando los mismos síntomas de una neumonía severa: fiebre, debilidad y falta de aliento. Seguido de ello, los pulmones se llenan de fluidos y poco después sigue la muerte en tres o cuatro días si no se suministra ningún tipo de tratamiento. El problema con este tipo de peste es que es altamente infecciosa; la bacteria puede ser pasada a otras personas por gotículas expulsadas al toser o estornudar. Este tipo de peste puede surgir, además, como una complicación de la bubónica.

Por último, tenemos la peste septicémica. Esta se da cuando la yersinia invade el torrente sanguíneo. En estos casos, si no se trata, la muerte sobreviene aun antes que en la bubónica y neumónica. Este tipo de peste también se puede presentar como una complicación de la bubónica o por infección directa de la picadura de la pulga.

Pero ¿cuándo ocurrió la peste negra? Como afirma James Belich, profesor de historia de la Universidad de Oxford, esta pandemia ocurrió en dos etapas: un golpe fuerte alrededor de 1350, y una era entera entre esta fecha y 1800 en la que Europa fue atacada periódicamente por la peste. Belich explica que, entre 1350 y 1375, esta peste redujo por lo general las poblaciones europeas a la mitad y luego por los siguientes cuatro siglos Europa fue golpeada por 25 epidemias menos severas. Pero ¿cuál fue el origen?

¿Cómo se originó y se extendió la peste?

Por lo general se asume que esta pandemia se originó en China. De hecho, la Enciclopedia Británica sostiene que se originó en esta región y en Asia Central. Sin embargo, según Belich, la evidencia de este origen chino no es muy fuerte y algunos estudiosos lo han rechazado. Según él, es probable que, en realidad, esta peste se haya originado en las estepas de Asia Occidental Central.

Sin embargo, lo interesante realmente es cómo se extendió: gracias a las rutas comerciales. Como explica Wendy Orent, autora del libro “Plague: The Mysterious Past and Terrifying Future of the World's Most Dangerous Disease”, la población de origen de esta pandemia fue una comunidad de marmotas. Si bien estos animales no viven cerca de los humanos, usualmente las marmotas eran cazados. De esta manera, a través de los cazadores, la enfermedad saltó de las marmotas a los humanos.

Ahora, según William J. Bernstein en su libro “A Splendid Exchange: How Trade Shaped the World”, es probable que los guerreros mongoles de las estepas hayan adquirido esta enfermedad en 1252.

Para el 1331 se reportaron en China los primeros casos y de aquí, casi inmediatamente, esta enfermedad se extendió por todo Asia Central a través de los comerciantes a lo largo del Camino de la Seda; territorio que estaba bajo el dominio de los mongoles.

Para el siglo XIV, muchas ciudades italianas habían establecido relaciones comerciales a través del Mediterráneo y el Mar Negro. Los genoveses habían establecido una colonia en la Península de Crimea en el puerto de Cafa, ahora conocido como Feodosia. Como vemos en el mapa de abajo, Crimea está pegado al continente asiático.

En 1344, los Genoveses entraron en conflicto con los mongoles y, para 1346, la peste había llegado a los soldados mongoles que sitiaban la ciudad de Cafa. Ahora, como explica la Enciclopedia Británica, la peste diezmó a la armada mongola y estos decidieron catapultar los cuerpos infectados a la ciudad para tratar de enfermar con la peste a los ciudadanos. Si bien no lograron vencer en Cafa y se retiraron, lo que sí sucedió es que algunos habitantes de la ciudad contrajeron la peste. 

De Cafa, las naves genovesas llevaron la epidemia al oeste a través de los puertos del Mediterráneo, infectando Sicilia, el norte de África, Italia, España y Francia. De ahí se extendió por Austria, Hungría, Suiza, Alemania hasta llegar a Inglaterra en el 1348. En el mapa de abajo podemos ver cómo se extendió a través de Europa en diferentes años.

Pero ¿cómo así se extendió la peste por todo el continente europeo? Como explican los autores de este paper publicado en Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America, comúnmente se pensaba que las ratas y sus pulgas habían extendido la peste por todo Europa. Sin embargo, los autores sostienen que no hay mucha evidencia de ello y que, más bien, los resultados de su investigación apuntan a que fueron los humanos con sus ectoparásitos, como los piojos y las pulgas humanas, el principal causante de la transmisión de esta enfermedad. 

Ahora bien, independientemente de cuál fue la causa, el impacto que tuvo sobre Europa fue masivo; en términos sociales, económicos y demográficos.

Cambios demográficos

Probablemente, el principal impacto que tuvo la peste negra fue la cantidad de gente que murió. Como nos dice Belich, usualmente se acepta que la tasa de muertes para Europa fue del 30%. Sin embargo, él explica que según ciertas investigaciones esta podría llegar a incluso el 50%. En Italia, por ejemplo, fue del 45.5%, en Francia del 49% y en España pudo haber llegado al 60%. 

Según Belich, si bien estas cifras son bastante altas, son factibles. Él explica que la última epidemia de peste en Marsella en 1720 y en Sicilia en 1743 mató a la mitad de la población de estas ciudades. En Inglaterra, por ejemplo, se redujo el número de personas de 4.8 millones en 1348 a 2.6 millones en 1351. Aún peor, las siguientes pestes redujeron la población a solo 1.9 millones de personas para 1450. De hecho, en el gráfico de abajo podemos ver cómo esta peste afectó el crecimiento poblacional mundial. Según Our World in Data, proyecto de investigadores de la Universidad de Oxford, la peste mató hasta 200 millones de seres humanos solo en Europa.

Cambios socioeconómicos

Ahora, como afirma Belich, la peste negra no solo redujo poblaciones a la mitad, sino que también duplicó la dotación promedio per cápita de todo: lingotes, bienes, construcciones, animales, tierra, etc. En esto, explica él, la peste fue diferente a las inundaciones, incendios, terremotos y guerras, donde los bienes son destruidos al igual que las personas. De hecho, como podemos ver en el siguiente gráfico de Our World in Data, el PBI per cápita de los ingleses aumentó con la llegada de la peste negra.

Como explica Belich, muchos historiadores en los 80 presentaron la época post-peste como una era de depresión económica. Sin embargo, la mayoría de los historiadores ahora acepta que hubo un repunte en el consumo y el comercio desde mediados del siglo XIV en términos per cápita.

Belich afirma que la raíz de esto fue un aumento en la productividad cultivable por trabajador. La agricultura pasó de las tierras menos fértiles a las más fértiles ahora que había menos gente. Si bien había menos mano de obra, había más animales de trabajo, más abono, madera más barata y hierro más barato. La tierra sobrante, además, pudo ser convertida en pastos para el ganado, lo que hizo que este aumente o también esta tierra se volvió a convertir en bosque, lo que a su vez incrementó la madera y los suministros de combustibles. Todo esto hizo que el precio de los granos bajara.

Dado que el precio de los granos bajó, algunas regiones decidieron especializarse y exportar, ahora que podían comprar grano barato. Algunas regiones empezaron a hacer cultivos industriales de tinte o lúpulo. Los españoles, por ejemplo, desarrollaron una industria exportadora de lana.

Por otro lado, la peste negra, sostiene Belich, también hizo que aumente la urbanización en las ciudades. Dado que se necesitaba menos manos en el campo, muchos migraron a las ciudades. Estas, que también habían sido golpeadas por la peste, ofrecían a los migrantes fácil acceso a la ciudadanía. El autor sostiene que, de esta manera, se creó un mercado competitivo de seres humanos en el que las ciudades fueron las grandes jugadoras.

Además, la falta de gente incentivó la mejora de la tecnología para poder contrarrestar esta escasez. Las mejoras en las armaduras y fortificaciones hicieron que menos soldados puedan hacer más; el uso de números romanos hizo que menos notarios pudieran hacer más; el uso de velas en lugar de remos hizo que tripulaciones más pequeñas puedan hacer más. El uso de mosquetes también fue importante: estos requerían 10 años menos de entrenamiento para que alguien los aprenda a usar en comparación con los arcos largos.

Estos son algunos ejemplos de todos los cambios que ocurrieron a raíz de la peste negra. Sin embargo, ¿qué pasó con la peste?

¿Por qué ya no tenemos pestes como esta?

Como explica la Enciclopedia Británica, las medidas de higiene y la eliminación de las ratas del hábitat humano han terminado virtualmente con las epidemias urbanas de peste en el mundo desarrollado. Dado que es muy difícil eliminar a todos los roedores silvestres, esta enfermedad siempre estará presente, pero su ocurrencia en humanos puede ser controlada. 

Además, esta enfermedad puede ser actualmente tratada con antibióticos. Por ejemplo, las terapias modernas han disminuido la tasa de fatalidad de la plaga de 50%-90% a menos del 15%, siendo mucho menor cuando es del tipo bubónico.

Resumen

- La peste negra fue una de las peores epidemias de la historia, matando a una inmensa proporción de la población europea. 

- La peste es causada por la bacteria yersinia pestis. Esta enfermedad se encuentra en los roedores, como las ratas, pero puede pasar a los humanos a través de las picaduras de pulgas. 

- Hay tres tipos de peste: bubónica, neumónica y septicémica. De estas tres, la más común y menos mortal es la bubónica. 

- A mediados del siglo XIV, un brote de peste se extendió desde Asia al oeste a través de las rutas de comercio. 

- Si bien inicialmente se pensó que fueron las ratas las que propagaron la peste por todo el territorio europeo. Es posible que hayan sido los mismos humanos los que la trasladaran de un lugar a otro.

- Si bien la peste redujo masivamente la población europea, también hizo que se incremente el número de bienes per cápita. Había la misma cantidad de cosas con mucha menos población.

- Esto produjo paradójicamente una serie de mejoras económicas y sociales en la población.

Por: Enterarse

Equipo de investigación

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