Alemania: ¿por qué este país tiene una baja tasa de letalidad por COVID-19? | Enterarse

Alemania: ¿por qué este país tiene una baja tasa de letalidad por COVID-19?

2020/04/25 09:00

Por: Enterarse

Equipo de investigación

Foto: Reuters

El Covid-19 es una enfermedad cuya tasa de letalidad (cantidad de muertos por cada 100 casos) depende bastante del contexto en el que se desarrolle. Tenemos países como Corea del Sur con esta tasa bastante baja (2.22% hasta el 21 de abril), en contraste con otros países como Italia que tienen una tasa muy alta (13.31%). Esta tasa es sensible al contexto porque hay muchos factores que influyen, como qué medidas adoptaron los gobiernos, en qué momento, cuántas camas por ciudadanos hay, cuántos respiradores, la edad de la población, etc. Si quieres saber más acerca de esto, puedes revisar este otro informe.

En este contexto, Alemania es uno de los países que mejor está manejando la crisis, con un alto número de infectados y, al mismo tiempo, una tasa de letalidad bastante baja. Pero ¿por qué le ha ido tan bien a este país en contraste con otros como Italia? Si bien todo es muy reciente y aún no hay estudios que determinen cuáles son los factores principales de los resultados en Alemania, existen distintas hipótesis que podrían explicar este fenómeno de tantos infectados y pocas muertes. A continuación, te las contamos.

¿Cuál es la situación del COVID-19 en Alemania actualmente?

Según el Robert Koch Institut (RKI), la agencia del gobierno alemán para el control y prevención de enfermedades, para el 21 de abril había 143,457 casos confirmados de COVID-19. De estos, se estima que hay más de 95 mil personas recuperadas y 4,598 decesos. De esta manera, según el RKI, la tasa de letalidad en este país es de 3.2% hasta el 21 de abril. En contraste, la tasa de letalidad global es de 6.98%; casi el doble.

¿Qué es la tasa de letalidad? Como lo explicamos en un informe anterior, la tasa de letalidad o case fatality ratio (CFR) se halla dividiendo el número de muertes por una enfermedad entre el número de casos confirmados de personas infectadas y luego se multiplica por 100 para hallar un porcentaje. De esta manera, por ejemplo, si tenemos un CFR de 10%, esto significa que 10 de cada 100 casos confirmados mueren por una enfermedad determinada. Ahora, en el caso del COVID-19 en Alemania, el CFR es de 3.2%, lo que significa que mueren alrededor de tres personas por cada 100 casos confirmados.

Un factor importante que influye bastante en la tasa de letalidad es qué tanto se esparce la enfermedad en la población. Si bien su CFR no es muy alto (6.98% para el mundo), en contraste con otras como la viruela (30%), un gran problema con el COVID-19 es lo fácil que se transmite, generando casos severos muy rápido, lo cual puede producir una saturación de los sistemas de salud. Al suceder esto, las personas con casos severos no pueden ser atendidas, produciendo así que el CFR aumente. Algo que sucede, por ejemplo, en Italia.

¿Cómo avanza entonces la enfermedad en Alemania? En el gráfico de abajo, podemos ver cómo ha evolucionado el número de casos nuevos reportados cada día desde que llegó la enfermedad a Alemania.

Como se puede observar, en los últimos días, los casos nuevos han ido disminuyendo, lo que lleva a pensar que la epidemia está siendo controlada. Para el día 21 de abril, hubo 1,785 casos nuevos, mientras que en días previos esta cifra era de aproximadamente 5 mil casos nuevos al día.

Una buena manera de medir qué tan bien le está yendo a Alemania respecto a la pandemia de COVID-19 consiste en compararla con otros países de Europa Occidental. Veamos, por ejemplo, el caso de Italia. En este país, se han reportado 181,228 casos confirmados de COVID-19, un 26% más de casos que en Alemania, lo que se ha traducido en un CFR de 13.31% para el 21 de abril: 400% más alto que el alemán. En el gráfico de abajo, podemos ver la evolución de la tasa de letalidad de Alemania en contraste con otros países de Europa y el mundo. Francia, España y Estados Unidos también tienen una gran cantidad de casos reportados, pero con un CFR más alto. Por otro lado, Alemania tiene una tasa baja, más cercana a la de Corea del Sur.

Estos resultados, además, son asombrosos porque, así como Italia, Alemania es uno de los países con mayor población de adultos mayores en el mundo. Cabe resaltar que este grupo poblacional es justamente el que más peligra con el COVID-19. ¿Por qué a Alemania le está yendo mejor que a otros países?

Un distanciamiento social leve

Surge entonces la pregunta, ¿qué hizo Alemania para afrontar tan bien esta pandemia? Como mencionamos, aún es necesario realizar estudios para determinar qué factores fueron realmente los determinantes. Sin embargo, veamos qué medidas tomó este país para afrontar la crisis.

Primero, el 22 de marzo Alemania anunció una serie de medidas de distanciamiento social. Si bien no se prohibió salir a la calle, sí se prohibió que dos o más personas estén reunidas, excepto para familias y personas que viven juntas. Además, en público, se recomienda a todas las personas mantener una distancia de metro y medio aproximadamente. De esta manera, se intenta reducir los contactos, pero se permite que las personas puedan salir a hacer actividades como ejercicios o trabajar.

Estas medidas son bastante más laxas que otras medidas adoptadas por otros países como China, ya que en algunas ciudades de este país las personas solo podían salir cada dos días a abastecerse de comida y medicina, enviando solo a un miembro del hogar. También son mucho más suaves que las que se han adoptado en Perú, donde solo puede salir un miembro de cada familia y por horarios establecidos.

Por otro lado, esa misma fecha, en Alemania se ordenó el cierre de una serie de negocios. Este es el caso de todos aquellos donde es imposible que las personas estén más lejos de 2 metros como los salones cosméticos, de masajes, colegios, estudios de tatuajes o restaurantes, aunque se permite que estos últimos hagan entregas a domicilio.

Como vemos, estas medidas de distanciamiento son similares a las tomadas por otros países, aunque bastante menos restrictivas en comparación con las tomadas en otros como Perú.

No obstante, debido a que Alemania ha logrado controlar la situación, algunas medidas han empezado a relajarse desde el 21 de abril. Algunos estados alemanes han reabierto las tiendas de servicios no esenciales como las tiendas de autos y bicicletas y las librerías. Aparte de estos locales, se permite abrir a aquellos que tengan una superficie de hasta 800 metros cuadrados. Del mismo modo, la canciller Angela Merkel ha dicho que las escuelas volverán a abrir desde el 4 de mayo “gradualmente y muy lentamente”. La recomendación de no acercarse a menos de 1.5 metros de otra persona, sin embargo, se mantiene. Asimismo, los bares, restaurantes y guarderías deben permanecer cerrados.

Ahora bien, las políticas de distanciamiento social no son las únicas que podrían explicar la particularidad del caso alemán. Una medida importante ha sido el testeo masivo y otro factor que puede explicar la baja tasa de letalidad en Alemania es la alta cantidad de camas hospitalarias. Cabe resaltar que estos factores también han sido fundamentales en otros países como Corea del Sur.

Testeos masivos y camas suficientes

Como hemos adelantado, el testeo masivo es una de las estrategias más importantes en la lucha contra esta enfermedad. ¿Por qué? Porque el COVID-19 no presenta síntomas en algunos casos o presenta síntomas leves en otros y, aún así, al parecer sigue siendo contagioso. De esta manera, las personas asintomáticas o con síntomas muy leves pueden no saber que tienen esta infección y contagiar a personas sanas. Por ello, ubicar estos casos y aislarlos es importante para evitar más infecciones.

Por ello, Alemania ha invertido un gran esfuerzo en testear a la mayor cantidad de gente posible. De hecho, Alemania es uno de los países que más tests ha realizado hasta el momento. En el gráfico de abajo, podemos ver la comparación de cuántos tests hace este país por cada mil habitantes en relación con otras naciones.

Como podemos apreciar, Alemania ha realizado incluso más testeos por cada mil habitantes que otros países del primer mundo. ¿Cómo ha logrado esto? Según Nathan Grubaugh, profesor de epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale, los alemanes pudieron tener su estrategia de testeo establecida a mediados de febrero en parte porque los laboratorios de este país no tienen un sistema de diagnóstico centralizado, de esta manera, los laboratorios alrededor del territorio son completamente libres de establecer los testeos. Así, para el 2 de abril los laboratorios privados habían ayudado al país a testear a un millón de personas.

De hecho, según la siguiente publicación del Adam Smith Institute, la razón por la que tienen tantos casos y tan pocas muertes es gracias a que tienen justamente muchos laboratorios de diagnóstico. Estos laboratorios, además de identificar a los individuos infectados, rastrean a sus contactos para testearlos y así romper la cadena de contagios. De esta manera, Alemania ha tenido éxito identificando a jóvenes portadores del virus que, sin saberlo, podrían estar contagiando a más personas.

El otro factor, como mencionamos, es la capacidad de este país de atender a los enfermos. Alemania es uno de los países que más invierte en salud por habitante. Según el Banco Mundial, este país gastó US$ 5,033.45 por persona, poniéndolo en el noveno lugar en el mundo. Pero, además, para el 2017, era el cuarto país con más camas en hospitales por cada mil personas (8 camas) entre los miembros de la Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo. En comparación, Italia tenía 3.2 camas por cada mil habitantes y España solo 3.

Por otro lado, con respecto a las camas de cuidados agudos (acute care bed), Alemania tiene 621 camas por cada 100 mil personas, mientras que Italia solo 275, España 239 y el Reino Unido 228. Estas camas están destinadas a pacientes que tienen alguna condición que no será de largo término. Por ejemplo, para aliviar los síntomas de una enfermedad o lesión (siempre y cuando no sean cuidados paliativos), para los partos, para evitar la complicación de ciertas enfermedades o lesiones que pueden hacer peligrar la vida, etc. En otras palabras, para condiciones que no requieren que el paciente se quede muchos días internado.

De esta manera, vemos que Alemania antes de la pandemia se encontraba en una mejor posición que otros países europeos para afrontar un escenario como el que estamos viviendo. En resumen, este país tiene una capacidad bastante mayor que otros países europeos para atender a sus enfermos, tanto en el número total de camas hospitalarias como en las camas destinadas a cuidados agudos.

Por otro lado, con respecto a las camas de cuidados intensivos (UCI), que son camas destinadas a pacientes delicados con riesgo de fallo de órganos, Alemania tiene 37.7 camas por cada 100 mil personas, según cálculos de Enterarse en base a datos del RKI y del Banco Mundial. El RKI explica, además, que el 40% están desocupadas. Por otro lado, según el Ministerio de la Salud de Italia, este país tiene solo 8.42 camas de cuidados intensivos por cada 100 mil habitantes y, según el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, España solo tiene 9.4 camas de cuidados intensivos. Nuevamente, Alemania tiene un número bastante mayor que estos otros países según reportes de sus propios Estados.

Además, si bien Alemania tiene un gran número de camas hospitalarias, este país ha empezado a preparar hoteles para hacer ersatz-hospitals o hospitales de reemplazo. De esta manera, los pacientes menos graves serán enviados a ellos y así se despejarían camas para los más necesitados.

¿Por qué la tasa de letalidad es baja?

Como hemos visto, Alemania se encontraba en una mejor situación que otros países para afrontar el COVID-19. Uno de los posibles factores es la cantidad de camas por personas con las que cuenta. De esta manera, los pacientes con casos severos pueden ser atendidos. De hecho, algunos pacientes de otros países europeos están siendo trasladados a este país para poder ser atendidos.

Por otro lado, el testeo le ha permitido a los alemanes determinar a los infectados de manera temprana, cuando aún no tienen síntomas y a los asintomáticos. Como vimos, estas personas pueden contagiar a otros a pesar de no presentar signos de estar enfermos. El testeo masivo ha permitido que muchos de estos casos sean ubicados para ser aislados y así impedir nuevos contagios.

Pero, además, un mayor testeo significa que la proporción de casos en el país subirá, mientras que el número de muertes registradas se mantendrá. De esta manera, el número de muertos será menor en relación al total de casos confirmados, por lo que tendremos un CFR más bajo.

Por último, otro factor importante ha sido que, según el Robert Koch Institute, la mediana de la edad de los infectados en Alemania es de 50 años, mientras que en Italia es de 63 años. En términos sencillos, la mediana es el número del medio de un conjunto ordenado de datos. Por ejemplo, digamos que tenemos la siguiente serie (2,3,4,4,5,5,5,6,6). El número del medio es el primer 5. Si vemos a la izquierda, hay cuatro datos (2,3,4,4); y a la derecha otros cuatro (5,5,6,6). En medicina, a veces es mejor usar la mediana en lugar del promedio. Sin embargo, no nos preocupemos por esto. La idea es que la población infectada de Alemania es en general menor que la de Italia.

En el caso del COVID-19, una mayor mediana implica que una población se encuentra en un mayor riesgo. El CFR de esta enfermedad aumenta sustancialmente entre los 50 y 59 años. Mientras que el CFR para la población de 0 a 49 años es de máximo 0.4%, para las personas de 50 a 59 años es de 1.3%, es decir, tres veces más. En el caso de las personas de entre 60 y 69, se incrementa aún más: 3.6%.

En el gráfico de abajo, podemos ver la distribución de los infectados en Alemania por edad.

Hendrik Streeck, director del Instituto de Virología del Hospital de la Universidad de Bonn, ha ensayado una respuesta sobre por qué hay tantos jóvenes infectados en Alemania: muchos de los primeros pacientes contrajeron el virus en los resorts de ski que hay en Austria e Italia. Estos eran pacientes jóvenes y saludables.

En conjunto, estos tres factores podrían explicar por qué Alemania tiene una tasa de letalidad tan baja si la comparamos con otros países de Europa: un gran número de test, suficientes camas para los pacientes y una población de infectados más joven. Sin embargo, los números de Alemania todavía pueden sufrir variaciones.

Resumen

- Alemania tiene una de las tasas de letalidad más bajas por COVID-19 a pesar de ser uno de los países con más infectados.

- Esta baja tasa de letalidad podría ser explicada por tres razones: los testeos masivos, la cantidad de camas por personas y la demografía de los infectados.

- Alemania es uno de los países que más test ha hecho por persona. Esto les ha permitido ubicar a los casos asintomáticos y evitar así que estos contagien a más personas.

- Por otro lado, Alemania tiene una mayor cantidad de camas por personas que otros países europeos (incluso más que Estados Unidos). De esta manera, asegura que los casos severos puedan ser atendidos y reducir así el número de muertos.

- Por último, otro factor importante es el hecho de que la población contagiada en Alemania es relativamente joven a diferencia de otros países como Italia.

Por: Enterarse

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