El descubrimiento de América

por 6 Mar, 2025

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El 12 de octubre de 1492, el navegante genovés, Cristóbal Colón, llegó a la isla de Guanahaní, en las Bahamas, comandando una flotilla de tres barcos. Sin saberlo, su llegada a estas costas daría inicio a uno de los procesos históricos más importantes de la historia universal: el descubrimiento y colonización de América. Pero ¿cómo sucedió este viaje y cuáles fueron las razones de este? A continuación, te lo contamos.

Hoy en día, sabemos que Cristóbal Colón no fue el primer europeo en descubrir el continente americano. De hecho, existe evidencia de que los vikingos llegaron al nuevo mundo alrededor del año 1000. Y, antes de ellos, lo hicieron los primeros americanos, cuando cruzaron el estrecho de Bering durante la edad de hielo. ¿Por qué entonces el descubrimiento de Colón sigue siendo un hito relevante en la historia?

Este viaje no solo le permitió a los europeos obtener recursos nuevos que existían en América y establecer nuevas rutas de comercio, sino que además introdujo en América nuevos recursos, como el ganado vacuno y el trigo, nuevos conocimientos, como la escritura, y tecnología, como los barcos de altamar y las armas de fuego. 

De hecho, el viaje realizado por Colón tuvo un impacto tan trascendental que hoy muchos historiadores consideran que este hito marcó el final de la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna. Pero ¿cuál fue el motivo de este viaje?

Probablemente, has escuchado que los europeos estaban buscando una ruta hacia oriente por sus especias; productos como la pimienta, la canela o el azafrán. Esto, sin embargo, no nos dice mucho si no entendemos el contexto histórico. Después de todo, ¿por qué alguien realizaría un viaje tan avezado por pimienta?

Para empezar, es importante entender que estos eran productos de lujo en el siglo XV. Por ejemplo, medio kilo de pimienta podía costar más de dos veces el sueldo diario de un artesano profesional. Asimismo, medio kilo de azafrán podía costar el sueldo de un mes entero. 

Sin embargo, las especias no eran realmente el núcleo del problema, sino el acceso a la Ruta de la Seda. La Ruta de la Seda era un conjunto de rutas comerciales que conectaban Europa con Asia oriental. Entre los productos que se comerciaban a través de estas rutas destacaban las telas finas, el marfil, el ámbar, la porcelana, adornos lujosos y las especias. Este comercio era tan importante que fue una de las principales causas que influyó en el crecimiento de las ciudades europeas durante la Edad Media. 

Sin embargo, en 1453, los turcos otomanos tomaron Constantinopla, la capital del Imperio romano de oriente, también llamado Imperio bizantino, cerrando para occidente el acceso a la Ruta de la Seda. Tras esto, los reinos europeos se lanzaron a buscar caminos a oriente por el mar. En este contexto, el reino europeo más adelantado fue Portugal, que desde inicios del siglo XV, llevaban explorando las costas occidentales del norte de África. Es aquí donde empieza la historia del descubrimiento de América.

Cristóbal Colón era un navegante y comerciante experimentado interesado en descubrir una ruta alternativa a «las Indias». Las Indias era el nombre que los europeos usaban para referirse a Asia oriental en ese entonces. Tras estudiar de forma autodidacta diversos autores y fuentes cartográficas, calculó que era posible llegar a oriente dando la vuelta a la Tierra, sin necesidad de bordear la costa de África.  

Así, Colón empezó a buscar financiamiento para su proyecto. Él lo llamó Empresa de las Indias. En 1484, se presentó ante el rey Juan II de Portugal y le expuso su plan. Sin embargo, el consejo de sabios del rey lo rechazó. 

Ante esto, Colón buscó la ayuda de la corona española a quienes les presentó su proyecto en 1486. Después de varias negociaciones, los reyes de España decidieron apoyar la empresa de Colón y el 17 de abril de 1492 se firmaron las Capitulaciones de Santa Fé.

Mediante las Capitulaciones de Santa Fe, Colón fue nombrado Almirante de la Mar Océana, Virrey y Capitán General en todas las tierras e islas que bajo su mando se descubrieran. Tales títulos fueron otorgados de manera vitalicia y hereditaria. Con esto Colón estuvo listo para emprender su viaje. 

Tras abastecerse en las Islas Canarias, el Almirante de la Mar Océana partió el 6 de septiembre de 1492 hacia lo desconocido con tres naves: La Santa María, La Pinta y La Niña. Acá cabe resaltar que, si bien usualmente se dice que los tres barcos fueron carabelas, en realidad, La Santa María fue una nao, otro tipo de barco de la época.

El viaje duró más de un mes y Colón tuvo que enfrentar varias crisis con su tripulación. La mayoría de tripulantes no eran hombres con experiencia y conocimientos como Colón. Así, a medida que pasaban los días y se alejaban del continente europeo, el temor de los marinos aumentaba. Ellos temían adentrarse demasiado en el océano imposibilitando así su retorno.

El 17 de septiembre, las naves llegaron a una zona que fue denominada el Mar de los Sargazos. Se trata de una región del Océano Atlántico, caracterizada por la ausencia de vientos y la abundante presencia de bosques flotantes de un alga llamada sargazo. Las características de este mar hicieron que los exploradores temieran no encontrar vientos favorables para retornar, lo que aumentó aún más las tensiones. 

Con el fin de reducir el miedo de sus hombres, Colón les comunicaba esporádicamente las distancias náuticas recorridas. Por sus diarios, sabemos que este les daba distancias menores a las reales, para que los tripulantes no supieran qué tan lejos estaban de Europa. A pesar de lo anterior, el 6 de octubre, los hombres de la Santa María se amotinaron, pero fueron contenidos por Martín Alonso Pinzón, capitán de La Pinta.

Más tarde, el 10 de octubre los tripulantes de la Santa María se negaron a continuar navegando. Colón, entonces, ofreció retornar a España si en tres o cuatro días no avistaban tierra. Estando a punto de fracasar la expedición, el 12 de octubre La Pinta avistó la costa de la isla de Guanahaní, territorio que pertenece actualmente a las Bahamas.

Desde su partida, el viaje había tomado 34 días por mares desconocidos y Colón creyó haber llegado a Cipango, como en ese entonces se le llamaba a Japón. No fue sino hasta posteriores exploraciones que los europeos descubrieron que estas islas no eran parte de Asia, sino de otro continente completamente nuevo. 

La llegada de Colón a América empezó un proceso que no solo permitió a España dejar de depender de la ruta africana hacia oriente, sino que además fue fuente de nuevos ingresos que le permitieron convertirse en la potencia mundial de la época.

Equipo de Investigación

Área de investigación de Enterarse.com

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