El origen del gato doméstico

por 12 Sep, 2024

Enterarse - Home 5 Ciencia 5 El origen del gato doméstico
Te recomendamos revisar nuestro video.

Hasta hace relativamente poco, el origen del Felis catus, o gato doméstico, aún era un misterio. La mayoría de investigadores creía que este había descendido del gato silvestre (Felis silvestris). Sin embargo, había un problema. Los gatos silvestres viven por casi todo el viejo mundo; es decir, Europa, Asia y África. Así, determinar el lugar de su origen era complicado. Esto cambió en las dos últimas décadas, ya que dos estudios genéticos diferentes lograron darnos pistas importantes sobre su historia. 

En el 2007, el biólogo Carlos Driscoll y un equipo de científicos, examinaron el ADN de 979 gatos silvestres y domésticos de diferentes partes del mundo. Su estudio encontró que había cinco linajes genéticos diferentes en los gatos silvestres: uno de Europa, otro de China, otro de Asia central, otro del sur de África y otro del Medio Oriente. Sin embargo, este último no solo incluía a los gatos silvestres de dicha región, sino también a los gatos domésticos de todo el mundo, incluso de zonas muy alejadas, como Japón o los Estados Unidos. 

En simple, lo que esto significa es que los gatos domésticos actuales descienden de los gatos silvestres del Medio Oriente, de la subespecie de gatos silvestres, Felis silvestris lybica. Más tarde, en el 2017, un equipo de científicos liderado por Claudio Ottoni, doctor en Biología evolutiva, confirmó que los antepasados del gato doméstico fueron gatos silvestres del Medio Oriente, específicamente de la zona del creciente fértil.

Pero ¿qué es el creciente fértil y por qué está relacionado con los gatos? El creciente fértil es la zona del Medio Oriente en donde se establecieron las primeras comunidades agrícolas humanas entra hace 9,000 a 10,000 años. 

De acuerdo con Driscoll, el establecimiento de las primeras sociedades agrícolas creó un ambiente nunca antes visto en nuestro planeta y algunos animales fueron lo suficientemente flexibles para aprovecharlo. Uno de ellos fue el Mus musculus domesticus, o ratón casero. 

Como explica el biólogo, los ratones caseros no podían competir bien contra los roedores salvajes más grandes; sin embargo, con los primeros establecimientos humanos, encontraron un lugar donde pudieron prosperar. De hecho, los arqueólogos han encontrado restos de estos animales en los primeros depósitos de granos de hace 10,000 años. 

Ahora, así como los granos atrajeron a los ratones, estos, a su vez, atrajeron a los gatos salvajes, aunque también lo pudo hacer los restos de basura en las afueras de los primeros pueblos. Estas dos posibles fuentes de alimento motivaron a algunos gatos a acercarse a los humanos y adaptarse a vivir junto a ellos. Por otro lado, los humanos toleraron a los gatos porque estos ofrecían un servicio de control de plagas. Así, ambas especies nos ayudamos sin quererlo. 

Con el tiempo, la evolución produjo que los gatos más mansos prosperaran en los asentamientos humanos y algunas personas los empezaron a tener como mascotas. 

La primera evidencia de esto se encontró en la Isla de Chipre, en la que un individuo de hace 9,500 años fue enterrado junto con su gato de 8 meses. Dado que los gatos no son nativos de las islas del Mediterráneo, sabemos que este fue traído deliberadamente por humanos en bote. Asimismo, en Israel y Pakistán se han encontrado restos de gatos en asociación con humanos de hace 9,000 y 4,000 años. 

Pero ¿significa esto que en esas épocas los gatos ya eran mascotas comunes? No lo podemos decir con seguridad, pero es posible. Sin embargo, de acuerdo con Driscoll el primer testamento indudable de su domesticación proviene de Egipto, durante el periodo conocido como «Nuevo Reino», hace unos 3,600 años. 

De este periodo tenemos pinturas que muestran a los gatos en diferentes escenas cotidianas como comiendo de un tazón, posicionados debajo de sillas o gatos con collares. Asimismo, se han encontrado miles de momias de gatos junto con ratones momificados que les servirían de comida. La fascinación y respeto de los egipcios por los gatos fue tal que incluso desarrollaron un culto religioso hacia ellos y tuvieron una diosa con cabeza de gato llamada Bastet. 

Los gatos de esta región fueron tan populares que Egipto tuvo que prohibir su exportación en el 1,700 a.C. Sin embargo, esta medida no fue efectiva y hoy en día encontramos restos de este linaje genético de gatos por todo el Mediterráneo. Una de las razones de su popularidad fue que los gatos eran sumamente útiles para los barcos mercantes que usualmente estaban infestados con roedores. 

Más adelante, los gatos domésticos se esparcieron por toda Europa a la par de la expansión del Imperio romano y, en Asia, a través de las rutas comerciales. Mucho después, con la llegada de los Europeos a Oceanía y América, los gatos domésticos fueron introducidos en estos continentes. 

Así, esta especie de gato del Medio Oriente es hoy la que prevalece en todos nuestros hogares. ¿Y tú, crees que algún día los gatos dominarán el mundo?

Equipo de Investigación

Área de investigación de Enterarse.com

Seguir:

Newsletter

Recibe nuestros últimos artículos

Suscríbete y recibirás un correo que te avisará cada vez que subamos un nuevo artículo. ¡Es gratis!

Tal vez te gustaría leer esto