PIB es un término que escuchamos por todos lados y generalmente se utiliza para decir qué tan “rico” es un país o qué tanto “crece”. Sin embargo, ¿tiene realmente el PIB relación con lo que llamamos crecimiento económico? Veamos.
El PIB es un indicador de cuánto se produce o consume en determinado país. Por otro lado, el crecimiento económico es la generación de riqueza dentro de una sociedad por un tiempo prolongado. Sin embargo, hay quienes dicen que tener un crecimiento en el PIB no significa que haya un crecimiento económico real, o incluso descartan al PBI como una manera de medir el crecimiento. ¿Tiene esto sentido?
Lo primero que tenemos que entender es que, al igual que muchas otras herramientas, el PIB es solo un indicador que nos ayuda a obtener una fotografía de uno o varios momentos de la sociedad. Así, una fotografía puede ser tomada en un momento especialmente próspero y mostrarnos una imagen feliz, pero eso no necesariamente mostrará la realidad. Por lo tanto, el PBI de un país en un solo momento no es una forma de medir el crecimiento económico y mucho menos la prosperidad.
Sin embargo, lo que sí es muy útil es estudiar cómo el PIB se mueve a través del tiempo. En lugar de tener una sola fotografía, en realidad tenemos el registro de momentos distintos que nos pueden dar información sobre qué tanto se sostiene la situación. Si una nación logra producir e incrementar su riqueza por un tiempo prolongado, esto es una señal de que hay crecimiento económico.
No obstante, como el PIB mide la producción o el gasto a través de una medición en dinero, hay quienes dicen que la cantidad de dinero que hay no es necesariamente refleja qué tan bien le va a una población. Por ejemplo, podría darse el caso de tener un PIB alto, pero tener una sociedad con mucha pobreza y baja calidad de vida. Podría ser que la mayor cantidad de dinero se concentraría solo en unos pocos. Pero, ¿esto se sostiene?
La realidad nos muestra algo distinto. Cuando se utilizan otras variables sumadas al PIB, en realidad vemos que los países con PBIs más altos son también los países que tienen una mejor calidad de vida en general. Es decir, hay una correlación entre niveles altos de PIB y niveles bajos de pobreza, mejor educación, mejor salud, entre otros.
En este gráfico podemos ver la relación entre el PIB per Cápita y los niveles de pobreza extrema.

¿Entonces aumentar el PIB reduce la pobreza? En realidad, esa pregunta está mal planteada. ¿Por qué? Porque el PIB, es una medición de cuánto se produce o consume en un país para estimar la “riqueza”. ¿Esto qué significa? Que en realidad, las cosas que son necesarias para que haya un crecimiento real y sostenido del PIB son las mismas que son necesarias para reducir la pobreza extrema. Se necesita que las personas tengan las condiciones para generar mayor riqueza: educación, intercambio, productividad, libertad.
Es decir, el PIB crecerá sostenidamente solo si la sociedad en su conjunto produce más riqueza. ¿Por qué? Porque para que los negocios de los individuos crezcan y tengan más dinero, debe haber clientes que tengan dinero para comprarles. Sin los clientes no tienen dinero, es imposible que las empresas generen mucho dinero para elevar los niveles del PIB por mucho tiempo.
En conclusión, hay una relación estrecha entre mayores niveles de PIB y crecimiento económico. Además, hay una correlación entre mayores niveles de PIB y mejor calidad de vida. Esto porque aquello que es necesario para que haya un crecimiento del PIB son las mismas que generan mejores condiciones de vida.



