¿Puede la ciencia explicar la mente?

por 10 Abr, 2025

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En filosofía se le llama materialismo o fisicalismo a la idea de que todos los fenómenos mentales o psicológicos se pueden entender mediante conceptos propios de la física, química u otras ciencias naturales. A este tipo de ideas, en las cuáles un grupo de fenómenos se pueden explicar en términos de otro, se les llama reduccionismos. 

Por ejemplo, decir que todos los objetos del universo están formados por átomos es una reducción. No importa si estos son estrellas, planetas, insectos o humanos; todos estos, por más diferentes que sean, son simplemente un conjunto de átomos. 

Esta clase de reducciones les permite a los científicos explicar una serie de fenómenos y procesos que se dan en distintos objetos. Por ejemplo, podemos explicar por qué una estrella brilla simplemente apelando a procesos que sufren los átomos dentro de ellas. También podemos explicar cómo funciona el sistema inmune apelando a una serie de reacciones químicas que se dan dentro de nuestro cuerpo.

Así, desde ya hace algunos años, muchos científicos y estudiosos creen que es cuestión de tiempo para que la ciencia pueda explicar detalladamente cómo funciona el cerebro y todos los fenómenos psicológicos relacionados a este. Después de todo, con el tiempo la ciencia ha logrado explicar una serie de fenómenos sumamente extraños como la gravedad, el tiempo y los agujeros negros.

Sin embargo, otros científicos, filósofos y académicos piensan que hay ciertos fenómenos mentales que la ciencia nunca logrará explicar. Algunos se refieren a este tipo de fenómenos con el término qualia. Pero ¿qué significa este término? 

Imagina por un momento dos cosas: un cuadrado y el peor dolor que has sentido en toda tu vida. Ambas cosas tienen propiedades. Por ejemplo, la primera tiene un alto y un ancho. Tiene cuatro lados, cuatro ángulos rectos, etc. Si alguien te pide que le describas lo que estás imaginando simplemente le tienes que decir que ves una figura de cuatro lados iguales con cuatro ángulos rectos y sabrá que es un cuadrado. 

Sin embargo, si alguien te pide que describas el dolor más fuerte que has tenido probablemente tengas un problema. ¿Cómo describes un dolor? Hay ciertos adjetivos que nos ayudan, como el de dolor agudo o dolor palpitante. Sin embargo, la otra persona nunca sabrá exactamente cómo se siente tu dolor. Así, el término qualia se usa para nombrar aquellas experiencias mentales que no se pueden describir físicamente. Pero ¿por qué los qualia son problemáticos?

En su artículo Epiphenomenal Qualia, Frank Jackson, profesor de filosofía de la Universidad Nacional de Australia, lo explica de la siguiente manera. Imagínate a Fred, una persona completamente normal, pero con una habilidad que nadie más tiene: él puede ver más colores que cualquier otra persona que haya existido. 

Supón que un grupo de científicos pone al frente de Fred un grupo de tomates maduros que para cualquier persona tienen el mismo color y le piden a Fred que los agrupe por color. Para nosotros, todos tienen el mismo color. Sin embargo, Fred los agrupa en dos grupos distintos. No solo eso, sino que al mezclar los tomates aleatoriamente, Fred separa nuevamente los tomates en dos grupos. Además, los científicos se dan cuenta de que en cada grupo están los mismos tomates que Fred juntó en el primer experimento.

Cuando los científicos le preguntan a Fred cómo lo hace, Fred les responde que para él los tomates maduros pueden tener dos colores distintos. Él ve dos colores mientras todos los demás ven solo uno. Además, les dice que durante toda su vida ha tratado de explicar esta diferencia a los demás infructuosamente. Así, ahora él ha llegado a la conclusión de que ve dos colores, que él llama rojo 1 y rojo 2. Sin embargo, aclara que rojo 1 y rojo 2 no son simplemente matices distintos de rojo, sino que él los ve tan diferente como el amarillo se ve del azul. 

Tras una serie de pruebas, los científicos descubren que el sistema perceptual de Fred puede efectivamente ver dos colores diferentes. Así como nosotros podemos ver más colores que algunos animales, como los perros, Fred puede ver más colores que nosotros. ¿Pero qué color ve Fred?

Sería imposible que nos diga qué color puede ver, ya que su experiencia es completamente diferente a la del color rojo. No es simplemente un matiz de este. Que él nos explique en qué consiste su experiencia de este color desconocido sería igual de difícil que explicarle a una persona ciega de nacimiento en qué consiste la percepción de color rojo. Sería tan difícil que incluso sería imposible de hacerlo apelando a nociones científicas. 

Por ejemplo, podemos decir que el color no es nada más que luz viajando con una determinada longitud de onda. El rojo no es más que luz con cierta longitud de onda. Sin embargo, saber que el color consiste en esto no nos dice nada sobre cómo se siente percibir el color rojo. 

Lo mismo sucede con otras formas de qualia. Explicar cómo se siente cierto tipo de dolor o el sabor específico de una comida que alguien no conoce es casi imposible. Lo máximo que podemos hacer es compararlo a otras cosas similares que la otra persona puede conocer. Así, parece que los qualia están completamente fuera del ámbito científico. 

Entonces, ¿es imposible explicar la mente en términos científicos? En realidad, esta pregunta aún no tiene una respuesta. Muchos académicos y científicos aún debaten este problema y sus consecuencias. De hecho, hoy en día se usan conceptos como el de la «información» para explicar la conciencia; un concepto que no es netamente físico. Sin embargo, esta discusión aún está en pañales.

Equipo de Investigación

Área de investigación de Enterarse.com

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