El Parlamento Europeo es la instancia representativa de más alto rango en Europa y es, probablemente, el experimento democrático más grande de la historia humana. Pero ¿qué es exactamente el Parlamento Europeo? A continuación, te lo contamos.
Si estás en esta página, lo más probable es que provengas de un país latinoamericano, como nosotros en Enterarse. Algo que caracteriza a los países de nuestro continente es que cada uno tiene sus propias autoridades, leyes y gobiernos. Si bien en muchas ocasiones nuestros países cooperan entre ellos y sus relaciones están reguladas por un marco legal, en la práctica los ciudadanos de un país raramente pueden afectar la legislación de otro país del continente. En contraste, en Europa, las decisiones que toman los ciudadanos de un país sí pueden afectar a los ciudadanos de otra nación.
¿Pero cómo es posible esto? ¿Acaso en Europa no existen diferentes gobiernos nacionales? Pues, sí. Sin embargo, también existe un órgano democrático que establece y aprueba leyes válidas para muchos de los países de este continente. Este órgano se llama el Parlamento Europeo y es la instancia representativa de más alto nivel en dicho continente. Ahora, para entender qué es esta institución, primero necesitamos entender qué es la Unión Europea, ya que este parlamento es uno de sus tres cuerpos principales.
De acuerdo a la Enciclopedia Británica, la Unión Europea es una organización internacional que reúne a 27 países europeos en un gobierno común, capaz de establecer políticas económicas, sociales y de seguridad para todos sus miembros.
Su origen se remonta a finales de la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra, muchos países europeos buscaron formas de cooperar de forma pacífica para lograr un mayor crecimiento económico y una mayor seguridad militar. Con este fin, en 1952, 6 países firmaron el Tratado de París, que fundó la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, ECSC por sus siglas en inglés.
La ECSC no solo creó una zona de libre comercio para diversos recursos claves, como el carbón, el acero y el hierro, sino también diferentes instituciones supranacionales para que esto sea posible. Por ejemplo, se creó un Consejo de Ministros, para legislar la zona; una Asamblea Común, para formular políticas; y un Tribunal de Justicia, para resolver disputas.
Más tarde, en 1957, los miembros de la ECSC firmaron los Tratados de Roma que, entre otras cosas, creó la Comunidad Económica Europea, que estableció un mercado común europeo al eliminar la mayoría de las barreras al movimiento de bienes, servicios, capital y trabajo. Esto requirió que los miembros eliminaran leyes y regulaciones nacionales importantes. Por ejemplo, abolió todos los aranceles internos y también exigió que los gobiernos eliminaran regulaciones nacionales que favorecieran a las industrias domésticas.
Con el paso del tiempo, esta cooperación entre países europeos no solo se mantuvo, sino que se expandió a más naciones y adquirió mayor relevancia y competencias. En 1992, esta evolución culminó con la creación de la Unión Europea (UE) mediante la firma del Tratado de Maastricht. Este tratado consolidó la autoridad de la UE para regular aspectos como el desarrollo económico, la educación y la salud pública dentro de la comunidad.
Además, la firma de este acuerdo instituyó la ciudadanía de la Unión Europea, otorgando a los ciudadanos miembros de la comunidad los mismos derechos y libertades, como la libre circulación por los territorios de la UE y la posibilidad de votar o presentarse como candidatos en elecciones de la Unión.
Ahora, la UE tiene tres cuerpos principales: la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. En este video nos concentramos en las funciones de este último. ¿Qué es entonces el Parlamento Europeo?
El Parlamento Europeo es un organismo cuya función es establecer la legitimidad democrática de la ley Europea y es la única institución de la Unión cuyos miembros son elegidos directamente por los ciudadanos.
Esto puede sonar un poco abstracto y complejo, pero, en simple, no es muy diferente a un parlamento convencional: sus miembros son elegidos por los ciudadanos y su función es dar legitimidad a las leyes de un país. La diferencia es que, en un congreso ordinario, los representantes son elegidos por los ciudadanos de un único país, mientras que en la UE son elegidos por los ciudadanos de los 27 países miembros de la comunidad. Pero ¿cómo se eligen a estos miembros? Veamos.
Al momento de la realización de este video, el Parlamento Europeo está compuesto por 705 miembros, pero este número aumentará a 720 a partir de las elecciones de junio del 2024. Los miembros del Parlamento son elegidos por un periodo de 5 años. Cada país tiene derecho a una cantidad determinada de escaños, la cual se establece con base en la población de cada nación. Por ejemplo, actualmente Alemania, con una población aproximada de 84 millones de habitantes, tiene derecho a 96 asientos, mientras que Suecia, con una población aproximada de 10 millones, tiene derecho a 21 (lista con países de acuerdo con su cantidad de escaños).
Además, cada nación decide cómo elige a sus miembros. Así, en Alemania, los ciudadanos votan por listas de candidatos y luego los escaños son repartidos entre las diferentes listas de manera proporcional. Por otro lado, en Irlanda, se usa un sistema en el que los ciudadanos establecen un orden de preferencia de candidatos. Cuando un candidato supera el número mínimo de votos que necesita para ser elegido, el exceso de votos se transfiere a otros candidatos según el orden de preferencia de los ciudadanos. De esta manera, cada país tiene su propia forma de elegir a sus representantes.
Otro punto importante sobre el Parlamento Europeo es la forma en la que se organizan los representantes de los países. Si bien cada país tiene sus propios representantes, estos no están agrupados por naciones de origen, sino por grupos de afiliación política. En el 2024, existían 7 grupos dentro del Parlamento Europeo, cada uno con su propia tendencia política.
Por ejemplo, el Partido Popular Europeo se define como «un grupo de centro-derecha, que está comprometido con la creación de una Europa más fuerte y segura de sí misma», mientras que el grupo La Izquierda sostiene defender a «los trabajadores, el medio ambiente, el feminismo y los derechos humanos».
Esta forma de organización es importante, ya que, si bien cada representante es libre de votar de acuerdo a lo que cree correcto, los grupos usualmente se reúnen para debatir las políticas públicas a partir de su tendencia política y evaluar el trabajo del Parlamento. Pero ¿cuál es la función de estos representantes?
El Parlamento Europeo tiene cinco funciones principales: aprobar, enmendar o rechazar leyes para los miembros de la comunidad; decidir acuerdos internacionales; aprobar o rechazar a nuevos miembros de la UE; elegir a los presidentes de la Comisión Europea; y supervisar el trabajo de esta.
Ahora, probablemente te preguntes ¿qué es la Comisión Europea? En simple, es la rama ejecutiva de la Unión Europea y es la única institución que puede proponer leyes para la comunidad.
La Comisión está compuesta por 27 miembros de cada una de las naciones de la comunidad, incluido el presidente, y tiene diversas funciones. Para empezar, como se mencionó, es el encargado de proponer nuevas leyes para la Unión, aunque estas son muchas veces pedidas por el Parlamento o el Consejo. Asimismo, es la encargada de implementar las leyes aprobadas y evaluarlas.
A pesar de lo anterior, la Comisión no es capaz de aprobar estas iniciativas legislativas. La aprobación o modificación de una ley existente debe ser realizada por el trabajo en conjunto del Parlamento Europeo y el Consejo Europeo. Este proceso implica una serie de pasos. Pero, en simple, para que una nueva legislación pueda ser aprobada, primero debe pasar por el Parlamento, que representa la opinión de los ciudadanos europeos, y luego por el Consejo. Si ambas instancias están de acuerdo, entonces se aprueba. De lo contrario, esta puede pasar a ser revisada.
¿Y qué hay de los gobiernos nacionales? ¿Están subordinados a la comunidad europea o tienen algún papel en la toma de decisiones? La respuesta es sí, a ambas preguntas. Si bien los Estados nacionales deben acatar las decisiones de la Unión Europea, sus parlamentos contribuyen a su buen funcionamiento y a la representación ciudadana.
Para empezar, la Comisión Europea mantiene un diálogo permanente con los parlamentos nacionales, los cuales envían sus opiniones sobre las iniciativas legislativas. Asimismo, también tienen el derecho a expresar sus preocupaciones sobre dichas iniciativas, especialmente cuando un proyecto de ley infringe el principio de subsidiariedad, que establece que la Unión Europea solo debe actuar cuando una acción sea más eficaz a nivel de la comunidad que a nivel nacional. Cuando esto último sucede, la Comisión debe revisar sus propuestas y determinar si estas se mantienen, corrigen o se abandonan. Así, la representación ciudadana no solo se da a nivel de la Unión, sino también a nivel nacional.
Sin embargo, si el Parlamento Europeo decide algo, entonces los gobiernos nacionales deben acatar su decisión, a pesar de que éstos la consideren incorrecta. Acá cabe resaltar que, si bien la Unión Europea nació como un intento de liberalizar el mercado europeo y potenciar el desarrollo económico de estos países, las posturas de los grupos políticos dentro ella pueden cambiar y poner otros temas en la agenda, como la protección ambiental. Así, el foco de las políticas públicas de la Unión no será el mismo siempre y este variará con el tiempo.
Como vemos, la creación del Parlamento Europeo refleja un esfuerzo sin precedentes por integrar democráticamente a un continente diverso. A través de sus mecanismos, la Unión Europea no solo busca promover la cooperación y el desarrollo económico, sino también garantizar que los ciudadanos de cada país miembro tengan una voz en las decisiones que afectan a toda la comunidad. Así, hoy en día muchos académicos la catalogan como un gobierno supranacional.



