Imagina el siguiente escenario. Estás durmiendo plácidamente y de pronto un fuerte dolor en el abdomen te despierta. El dolor se encuentra ubicado en la zona del ombligo y empeora cuando intentas moverte. Con el paso de las horas, este no solo no disminuye, sino que se vuelve más intenso y se traslada hacia la derecha. En simple, es el peor dolor que has sentido en toda tu vida.
Esta secuencia de síntomas es una clásica descripción de una condición llamada apendicitis aguda. Pero ¿qué es la apendicitis? Es una inflamación del apéndice: un pequeño y delgado tubo de unos 5 a 10 centímetros que se encuentra al inicio de nuestro intestino grueso. Hasta la fecha, nadie sabe exáctamente cuál es la función de este órgano. Sin embargo, se cree que este ayuda al sistema inmune en los primeros años de vida, para luego dejar de funcionar.
Existen dos formas de apendicitis: la apendicitis aguda y la crónica. De estas dos, la más común e importante es la primera. La apendicitis crónica es una condición rara de la que no sabemos mucho. En contraste, la apendicitis aguda es una patología común. Por ejemplo, en los Estados Unidos, se estima que una de cada veinte personas tendrá apendicitis en algún momento de su vida. Asimismo, de acuerdo al importante estudio, The Global Burden of Disease, esta afección tiene una tasa de incidencia en el mundo de 223 casos por cada 100,000 personas. Pero ¿por qué sucede y por qué es importante saber de ella? Veamos.
De acuerdo con el portal John Hopkins Medicine, web asociada a la Universidad de Johns Hopkins, la apendicitis se desencadena casi siempre cuando el apéndice se bloquea. Este bloqueo puede suceder por diversos motivos. Por ejemplo, una infección respiratoria puede causar que un ganglio linfático dentro de la pared del intestino se inflame y bloquee la salida del apéndice. Otras veces, puede ser que las heces bloqueen esta salida.
Cuando esto sucede, empieza una reacción en cadena que puede hacer peligrar nuestra vida. Primero, el apéndice se inflama y se produce una infección bacteriana. A medida que la inflamación aumenta, el suministro de sangre a este órgano para y empieza a morir. A medida que los tejidos mueren, se forman agujeros en la pared del apéndice, dejando escapar al interior de nuestro abdomen heces, bacterias y pus, lo que puede causar una peritonitis y, seguido a esto, sepsis.
La peritonitis es la inflamación de la fina capa de tejido dentro del abdomen. Esta afección es peligrosa porque, sin tratamiento, puede causar una infección generalizada en todo el cuerpo. A esto se le llama sepsis: una condición que puede causar la muerte en cuestión de horas.
Así, la apendicitis es una emergencia médica; es una enfermedad que puede hacer peligrar nuestra vida y, de acuerdo al Global Burden of Disease, fue la causante de más de 50 mil muertes en el 2015. Sin embargo, esta es una afección tratable, especialmente si se detecta rápido, por lo que reconocerla y buscar ayuda cuanto antes es importante. Pero ¿cuáles son sus síntomas?
Para empezar, la apendicitis puede desencadenarse sin razón aparente. A diferencia del dolor por indigestión, que comienza usualmente después de comer, el dolor por apendicitis no tiene una causa aparente. Asimismo, a diferencia de la indigestión, se suele poner peor con el paso de las horas en lugar de mejorar y suele trasladarse de la zona del ombligo a la parte derecha del cuerpo. Este dolor es tan intenso que despierta a las personas si están dormidas y empeora con el movimiento o con la tos. Otros síntomas suelen ser la falta de apetito, las náuseas y el vómito, así como también la inflamación abdominal y la fiebre ligera.
Si alguna vez sientes algunos de estos síntomas o si sientes el peor dolor abdominal de toda tu vida, entonces es de vital importancia acudir a un centro de salud. La apendicitis tiene tratamiento y este es menos complicado si se le detecta temprano. Pero ¿cuál es el tratamiento?
El tratamiento convencional es remover el apéndice quirúrgicamente. Si bien esto puede sonar peligroso, en realidad es un procedimiento bastante común con excelentes pronósticos de recuperación. Asimismo, las personas pueden tener una vida completamente normal sin su apéndice. Obviamente, después de la operación tendremos que realizar algunos ajustes a nuestro estilo de vida, pero luego podremos regresar a nuestra vida convencional. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, es importante que el tratamiento se realice temprano.
Hay dos maneras de retirar el apéndice. Mediante laparoscopia, una operación que consiste en que se hagan unas pequeñas incisiones en el abdomen y se use una pequeña cámara para extirpar el órgano. Y una cirugía abierta, que implica hacer un corte grande en la parte inferior derecha del abdomen para remover el apéndice.
Otra diferencia importante entre ambos posibles tratamientos es la duración de la recuperación. Los pacientes que tuvieron una operación laparoscópica usualmente salen de alta dentro de las 24 horas. Por otro lado, los pacientes de las cirugías abiertas pueden quedarse hasta una semana internados. Pero ¿de qué depende que se opte por uno u otro tratamiento? Como sospecharás, depende de qué tan grave se encuentre la persona.
Si la enfermedad es detectada a tiempo, es posible remover el apéndice mediante laparoscopia. Sin embargo, si este órgano ya empezó a derramar material al interior del abdomen, o si ya hay una infección generalizada, entonces será necesario hacer una cirugía abierta.
¿Y hay algo que podamos hacer para prevenir la apendicitis? Lamentablemente, aún no se conoce cuáles son los mecanismos por los que esta enfermedad ocurre. Sabemos que las personas con historial familiar de afección tienen un mayor riesgo a desarrollarla. Asimismo, de acuerdo con la Clínica Cleveland, comer alimentos ricos en fibra puede reducir el riesgo de apendicitis. Sin embargo, también es verdad que alimentos como nueces o semillas (comidas que se caracterizan por ser ricas en fibra) pueden bloquear este órgano.
Así, aún no es posible saber a ciencia cierta quién desarrollará esta enfermedad. Por ello, lo importante es poder reconocer los síntomas para acudir con profesionales de la salud cuanto antes. Recuerda que esta enfermedad tiene tratamiento. Pero su complejidad y recuperación depende del estado en el que se identificó.
Para resumir. La apendicitis es una enfermedad grave que sucede cuando algo bloquea nuestro apéndice y este se inflama e infecta. Esta es una emergencia médica, ya que puede terminar causando una peritonitis, una condición que puede acabar con nuestra vida en cuestión de horas. Sin embargo, si se detecta temprano, este problema no es muy difícil de solucionar e incluso su recuperación es bastante rápida. Así, si alguna vez sientes el peor dolor de abdomen de tu vida, ya sabes qué hacer: ir lo más pronto posible con un profesional de salud.
¡Hola! Soy Renán, parte del equipo de investigación de Enterarse. Espero que les haya gustado este video, tanto como a nosotros producirlos.



