La elasticidad es uno de los conceptos más importantes de la economía. Esta nos ayuda a entender por qué ciertos cambios en los precios de un bien o servicio pueden modificar la oferta o la demanda de este, y por qué otras veces no. Pero ¿qué es la elasticidad? A continuación te lo contamos.
En 1970, los miembros de la OPEP, la organización de países exportadores de petróleo, decidió reducir la cantidad de petróleo suministrado al mercado con el fin de elevar su precio y así incrementar sus ganancias. Como resultado, el precio del petróleo se elevó en más de un 50% entre 1973 y 1974. Años más tarde, la OPEP hizo lo mismo, produciendo que el precio del petróleo se duplique entre 1979 y 1981. Sin embargo, a medida que pasaron los años, el precio del petróleo empezó a decrecer nuevamente y poco pudieron hacer los miembros de la OPEP para mantener los altos precios. Para 1990, el precio del petróleo se encontraba en los mismos niveles que en 1970. ¿Qué fue lo que pasó?
Si bien a corto plazo los precios se elevaron como respuesta al cambio en la oferta de petróleo, a largo plazo este se mantuvo en sus niveles iniciales. ¿Por qué? De acuerdo con Gregory Mankiw, profesor de economía de la Universidad de Harvard, esto sucedió porque la demanda de petróleo es elástica a corto plazo, pero inelástica a largo plazo. Veamos qué significa lo anterior.
En economía, el término «elasticidad» se refiere a qué tanto responde una variable al cambio de otra variable. Existen muchos tipos de elasticidad; sin embargo, los más comunes y en los que nos centraremos en este video son: la elasticidad precio de la demanda y la elasticidad precio de la oferta. Pero ¿a qué nos referimos? La elasticidad precio de la demanda se refiere a qué tanto cambia la demanda de un bien o servicio cuando cambia su precio. Por otro lado, como ya imaginarás, la elasticidad precio de la oferta nos dice lo mismo, pero con respecto a la oferta. Para entenderlo mejor, veamos algunos ejemplos.
¿Qué crees que pasaría si mañana el precio de tu marca preferida de pizza se triplicara? Una opción sería que compres pizza de otro restaurante, siempre y cuando su precio siga igual. Otra opción sería comer pizza menos seguido. Algunas personas optarán por la primera opción, mientras que otras por la segunda. Probablemente, solo unas pocas elijan seguir comprando su pizza favorita al triple de precio con la misma frecuencia. Veamos ahora un segundo caso.
Imagina que vives en un mundo hipotético en el que el oxígeno que respiras tiene precio. ¿Qué crees que pasaría si este triplicara su precio? ¿Dejarías de comprar oxígeno? Obviamente, no. A pesar de que este haya subido dramáticamente su precio, tendrías que comprar la misma cantidad para poder sobrevivir. Esto sería igual para todas las personas de este mundo.
Analicemos ahora los dos casos. En ambas situaciones tenemos el caso de un bien que ha triplicado su precio. Sin embargo, las respuestas a estos cambios en el precio son diferentes. En el primero, vimos que lo más probable es que menos gente compre la pizza. En otras palabras, la demanda de la pizza disminuiría. Esto no ocurriría en el segundo caso, a pesar de que el oxígeno triplique su precio. ¿Por qué? Porque sino la gente se asfixiaría.
Cuando la demanda de un bien tiene una gran variación cuando cambia su precio, se dice que tiene una demanda elástica. Por el contrario, cuando esta no varía o varía poco, se dice que tiene una demanda inelástica. Así, sabemos que la demanda de la pizza es elástica, mientras que la de oxígeno es inelástica. Lo mismo puede suceder con la oferta de un bien o servicio.
Consideremos la oferta de dos bienes diferentes: las viviendas en una zona lujosa de la ciudad y los helados artesanales. Empecemos por los helados artesanales. Imagina que de pronto una ola de calor golpea la ciudad. Como resultado, cada vez más gente empieza a comprar helados artesanales para refrescarse. Con este aumento de demanda, los precios de estos aumentan y cada vez más gente preparará helados porque resulta rentable venderlos. El aumento del precio de estos productos produce un aumento en su oferta. Así, los helados artesanales tienen una oferta elástica.
Veamos ahora el caso de las viviendas. Imagina que de pronto la demanda de viviendas en una zona de la ciudad aumenta dramáticamente. El motivo no es importante, solo hay que imaginar que cada vez más gente quiere mudarse a esa zona de la ciudad. ¿Qué pasaría? Para empezar, el precio de las viviendas se elevaría. Pero ¿qué pasaría con la oferta? ¿Se elevaría también? En este caso, si bien la oferta se puede elevar ligeramente, es difícil que se produzcan más viviendas de la noche a la mañana, especialmente si no hay nuevos terrenos. Así, si bien puede haber un aumento de precio, la oferta no se modificará sustancialmente. En este caso tenemos una oferta inelástica.
De esta manera, la elasticidad precio de la demanda y la oferta es la medida de qué tanto varía la demanda o la oferta cuando el precio de un bien o servicio cambia. Para hallarla, los economistas usualmente usan distintos procedimientos matemáticos. Sin embargo, esto es tema de un próximo video.
Cabe resaltar que la elasticidad de la demanda y la oferta no es estática y depende de diversos factores como el tiempo o si hay sustitutos en el mercado. Por ejemplo, en el caso de la OPEP, cuando el precio de los combustibles aumentó, inicialmente la demanda se mantuvo igual, lo que demostró un patrón de inelasticidad. Sin embargo, a la larga, la demanda cambió. Esto sucedió porque la gente empezó a buscar bienes sustitutos, como autos más eficientes u otros medios de transporte. En consecuencia, en el largo plazo, el aumento de precio sí causó un cambio en la demanda. Es decir que, en el largo plazo, la demanda de combustible sí es elástica.
Así, productos como como los combustibles, pueden tener una elasticidad de la demanda u oferta en el corto plazo, pero en el largo plazo pueden tener otra. Lo mismo sucede cuando hay o no alternativas. Si un producto determinado es necesario y no tiene substitutos, su demanda es inelástica. Sin embargo, si un substituto es introducido en el mercado, entonces esta puede convertirse en elástica.
Así, la elasticidad precio de la demanda y la oferta se refiere a qué tanto cambia la demanda o la oferta cuando cambia el precio de un producto. Cuando estas no se modifican o lo hacen ligeramente, se dice que tienen una oferta o demanda inelástica. En contraste, cuando sí cambian sustancialmente, se dice que tienen una demanda u oferta elástica.



