¿Qué es la presión arterial?

por 27 Feb, 2025

Enterarse - Home 5 Salud 5 ¿Qué es la presión arterial?

Para que la sangre circule por nuestro cuerpo es necesario que esta sea bombeada, de la misma manera que una bomba hidráulica hace que el agua circule a los pisos superiores de una construcción. En el caso de nuestro cuerpo, este trabajo lo realiza el corazón. 

Cuando este se contrae, impulsa sangre rica en oxígeno y nutrientes al resto del cuerpo. Por otro lado, cuando este se dilata, recibe sangre del resto del cuerpo. Así, al latir continuamente, este se encarga de recibir e impulsar la sangre al resto del cuerpo. Esto sucede entre unas 60 o 100 veces cada minuto. A esta cantidad de latidos por minuto se le llama frecuencia cardiaca.

Por otro lado, la presión arterial es la medida de fuerza con la que el corazón bombea la sangre por nuestro cuerpo. O, visto de otra manera, es la fuerza de la sangre contra las paredes de nuestras arterias. Esta fuerza es producto del trabajo realizado por el corazón. Pero ¿por qué la presión arterial es importante?

La presión arterial es uno de los indicadores de salud más importantes, ya que tener una presión alta, también llamado hipertensión, es un factor de riesgo para varias enfermedades graves, especialmente enfermedades cardiovasculares, como los ataques cardíacos, los accidentes cerebrovasculares, los aneurismas, entre otras cosas. 

Cabe resaltar que las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte. De hecho, de acuerdo con Our World in Data, un proyecto de investigación alojado en la Universidad de Oxford, en el 2019, las enfermedades cardiovasculares fueron la principal causa de muerte en el mundo. 

Por esta razón, de acuerdo a la Clínica Mayo, las personas mayores de 40 o con algún riesgo de sufrir presión alta, como tener obesidad o diabetes, deberían revisar su presión todos los años. Por otro lado, las personas sin riesgos mayores de 18 deberían hacerlo entre cada 2 o 5 años. 

Monitorear la presión es importante, ya que tener presión alta usualmente no produce síntomas, por lo que podríamos tenerla por muchos años sin darnos cuenta favoreciendo el desarrollo de condiciones más graves. De hecho, muchos llaman a la hipertensión «el asesino silencioso» por esta razón. Pero ¿cómo podemos chequear nuestra presión?

Medir la presión arterial no es muy difícil. Sin embargo, para hacerlo, requerimos un esfigmomanómetro. Existen muchos tipos de esfigmomanómetro, tanto electrónicos como manuales. Sin embargo, todos funcionan de manera similar. 

Estos constan de un brazalete inflable que puede ir en el dedo, la muñeca o el brazo. Además, estos brazaletes constan de un manómetro: un instrumento que sirve para medir la presión de fluidos. El procedimiento para medir la presión es bastante sencillo, especialmente si es un instrumento electrónico, lo más común hoy en día. Veamos cómo funciona. 

En simple, uno se pone el brazalete siguiendo las instrucciones del instrumento. Usualmente, este se pone en el brazo, procurando que el instrumento de medida se encuentre en la parte anterior de la articulación. Luego, el brazalete es inflado con aire y, al terminar, dejará escapar este aire poco a poco. Finalmente, el instrumento nos dará la medida. Ahora, probablemente has escuchado que la presión arterial tiene dos medidas: la máxima y la mínima. Pero ¿qué significa esto?

Como mencionamos anteriormente, para que el corazón bombee sangre al resto del cuerpo, este debe contraerse y relajarse. Este ciclo constante de contracciones y relajaciones es lo que produce que la sangre circule. Sin embargo, esto también significa que la presión de la sangre no siempre será la misma. 

Cuando el corazón se contrae, la sangre es empujada con fuerza por nuestra arterias. A la presión que se da cuando el corazón se contrae se le llama presión sistólica. Por otro lado, cuando el corazón se relaja, la presión de la sangre es menor. A este otro valor se le conoce como presión diastólica. Al primer tipo de presión, algunas personas la llaman presión máxima, mientras que al segundo, presión mínima. 

Pero ¿cómo sabemos si estamos en un nivel de presión adecuado? Para saberlo, tenemos que fijarnos en ambas medidas. Una presión normal es aquella con una presión sistólica menor a 120 y una presión diastólica menor a 80. Valores mayor a estos pueden ser problemáticos. En esta tabla, podemos ver las distintas clasificaciones de presiones según la Asociación Americana del Corazón. 

Por ejemplo, una presión sistólica de 120 a 129 y diastólica menor de 80, se clasifica como una presión elevada. Las personas en esta categoría aún no tienen hipertensión, pero están en riesgo de desarrollarla. Así, estas personas tendrán que cambiar su estilo de vida si no quieren desarrollar hipertensión.

Por otro lado, las personas con una presión sistólica que va de 130 a 139 o una presión diastólica que va de 80 a 89 son personas con hipertensión de primer grado. En esta categoría, además de cambios en el estilo de vida, las personas probablemente tendrán que tomar alguna medicación para evitar desarrollar alguna enfermedad cardiovascular. Lo mismo con la siguiente categoría. 

Por último, valores mayores a 180 en la presión sistólica o mayores a 120 en la presión diastólica se consideran una crisis hipertensiva. De acuerdo con la Clínica Mayo, una crisis hipertensiva es una emergencia médica. Esta puede provocar afecciones graves como ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares por lo que es necesario contactar cuanto antes con un profesional de salud. 

Como vemos, la presión arterial es la fuerza por la que circula la sangre por nuestro cuerpo y es importante porque una presión elevada puede llevar con el tiempo al desarrollo de distintas enfermedades graves.

Equipo de Investigación

Área de investigación de Enterarse.com

Seguir:

Newsletter

Recibe nuestros últimos artículos

Suscríbete y recibirás un correo que te avisará cada vez que subamos un nuevo artículo. ¡Es gratis!

Tal vez te gustaría leer esto