Las caries son uno de los principales problemas de la salud bucal. De hecho, la Organización Mundial de la Salud estimó que para el 2022 aproximadamente 2 mil millones de personas en el mundo las tenían. Pero, ¿qué son exactamente las caries y por qué ocurren? A continuación, te lo explicaremos.
Empecemos definiendo qué es una caries. Se trata del daño que las bacterias causan en la superficie de los dientes. Este daño produce huecos en los dientes que pueden aumentar en tamaño y causar dolor, infecciones e incluso la pérdida de los dientes. Ahora, ¿por qué se producen las caries? Veamos.
Las caries se producen debido a un proceso llamado desmineralización. Este proceso es provocado por las bacterias presentes en nuestra boca. Por ejemplo, la Streptococcus Mutans es la principal bacteria asociada con las caries. Cuando consumimos alimentos, especialmente aquellos ricos en azúcares y almidones, estas bacterias se alimentan de ellos y se reproducen. A medida que esto ocurre, forman una capa pegajosa llamada placa, que se adhiere a los dientes.
La placa generalmente es incolora, pero a veces se puede percibir al pasar la lengua sobre los dientes. Si sientes una textura similar a «pequeños suéteres» al hacerlo, eso es la placa.
Con el tiempo, la placa puede convertirse en una sustancia llamada sarro. A diferencia de la placa, que se puede eliminar cepillándose los dientes, el sarro es una sustancia dura que solo puede ser removida por un profesional.
El problema es que la placa genera ácidos que pueden desmineralizar el esmalte de los dientes y el sarro facilita la formación de más placa. Esto significa que el diente pierde minerales importantes, como el calcio, y lo debilita creando pequeñas cavidades o aberturas en su superficie.
Los dientes están compuestos por diferentes capas. La capa externa se llama esmalte y es donde se originan las caries inicialmente. La siguiente capa se conoce como dentina, un tejido duro pero poroso que contiene una serie de pequeños conductos que conducen a la parte interna del diente llamada pulpa, que contiene nervios y vasos sanguíneos.
A medida que la caries avanza, la abertura se agranda y se extiende desde el esmalte hasta la dentina. Cuando alcanza la dentina, la persona puede experimentar sensibilidad o dolores leves al comer. Debido a su naturaleza porosa, la dentina permite el paso de pequeños restos de comida o líquidos hacia los nervios, lo que produce molestias.
Finalmente, si la caries no es tratada, esta llegará a la pulpa. Cuando esto sucede, la pulpa estará expuesta a las bacterias y a los alimentos que ingerimos, lo que provocará inflamación. Así, la persona experimentará un intenso dolor. Dependiendo de la gravedad y el avance de la caries, este dolor puede darse constantemente o sólo al comer.
Pero ¿es posible revertir una caries? Esto dependerá de la etapa en la que se encuentre. Así como los dientes pueden ser desmineralizados, también pueden ser remineralizados. Cuando nuestros dientes son expuestos a la placa o alimentos ácidos, como las bebidas carbonatadas, estos, tienden a desmineralizarse.
Por otro lado, la saliva y el flúor pueden ayudar a remineralizar los dientes. Además, el uso de pasta dental que contiene flúor también contribuye a la remineralización y fortalecimiento del esmalte dental, haciéndolo más resistente.
Sin embargo, si nuestros dientes están expuestos constantemente a la placa o a sustancias ácidas, entonces su remineralización se vuelve más difícil y los hace más propensos a las caries. Un primer signo de deterioro puede ser una mancha blanca en los dientes. Esto indica que se han perdido minerales. En este punto la caries aún se puede revertir o detener.
Por el contrario, si llega a formarse una cavidad, entonces ya no será posible revertir el proceso. Estos agujeros no pueden ser regenerados y será necesario acudir a un profesional para evitar su progresión.
Las caries son uno de los problemas más comunes en la salud bucal. Como mencionamos, la OMS estimó que aproximadamente 2 mil millones de personas las padecen y este número está en aumento. Pero ¿por qué sucede esto?
Diversos estudios han vinculado el aumento de las caries en nuestros tiempos a un mayor consumo de azúcar. Por ejemplo, una revisión sistemática publicada el 2020 por The European Journal of Oral Sciences encontró una asociación plausible entre el consumo de alimentos azucarados y el desarrollo de caries.
Asimismo, otra revisión sistemática publicada por Nature Reviews Disease Primers, en el 2017, afirma que la caries dental es producto de la ingestión frecuente de carbohidratos fermentables (azúcares como la glucosa o la fructosa) y una higiene bucal deficiente. Finalmente, un informe publicado por The Lancet sostiene que el consumo de azúcar es la principal causa de las caries dentales.
Así, parece que la evidencia apunta que la presencia de caries ocurre por el alto consumo de alimentos azucarados o con almidón, junto con una higiene oral inadecuada. Por lo tanto, es importante lavarse los dientes a diario, sobre todo después de haber consumido comidas o bebidas con azúcar, con una pasta dental que contenga flúor, y visitar regularmente a un odontólogo.



